Bienvenido




SI QUIEREN COMER BIEN, TIENEN QUE PAGAR BIEN

Hace poco tuve la oportunidad de conocer y trabajar con dos hermanas que desean incursionar en el negocio de comidas, pero dirigiéndolo técnica y empresarialmente. Con esta experiencia pude ratificar lo que vengo predicando hace tiempo en cuanto a la manera de hacer negocios.

Ellas tienen bastante experiencia en la preparación de diferentes platos, han tenido puestos en un mercado y han vendido diversidad de platos, jugos y postres. Además siguen los pasos de su madre quien ha tenido también puestos en el mercado vendiendo comida. También han preparado platos a pedido e inclusive han brindado servicio de cocina a domicilio.

Una de las hermanas hace varios meses está asistiendo a charlas, seminarios y diferentes eventos de capacitación, e inclusive decidió estudiar administración a distancia. Allí se ha dado cuenta que para tener éxito con su propio negocio debe prepararse.

En sus experiencias, ellas aprendieron a elaborar platos de alta calidad y cobrar por ello mayores precios que sus competidores. Y, según dicen ellas “la gente pagaba sin ningún problema”. Además señalan muy bien: “si quieren comer bien, tienen que pagar bien”. Y esto es totalmente cierto, especialmente en el negocio de comida, en el cual difícilmente se puede pretender ofrecer comida de alta calidad con un alto nivel de servicio y cobrar poco por ello.

LAS ENSEÑANZAS:

1. Existe una estrecha relación entre precio y calidad. A mayor calidad, mayor precio; y a menor calidad menor precio. Es un gran error pretender cobrar un precio bajo por un producto de alta calidad; esto significaría engañarse uno mismo o engañar al cliente, lo cual finalmente traerá resultados negativos y hasta desastrosos.

2. Existe un segmento del mercado, es decir, un grupo de personas que tienen la capacidad económica y están dispuestos a pagar precios mayores por productos o servicios de alta calidad. Y esto es así porque reconocen que están recibiendo mayor valor, y pagan por ello.

3. En la mayoría de los casos, es un error de parte de los dueños de microempresas trabajar con estrategias de precios bajos, como la única estrategia posible y conveniente. La experiencia nos demuestra que esto es un error; es el caso, por ejemplo, de muchas cabinas de Internet que han cerrado y siguen cerrando por ello. Se han “matado entre ellos”, y si nos damos cuenta ninguno ha ganado, pues al contrario, todos han perdido: los propietarios, los clientes y la sociedad en general.

EL MAYOR OBSTÁCULO PARA EMPRENDER: EL TEMOR

Muchas personas que quieren emprender un negocio, no deciden hacerlo principalmente por el temor. Piensan: “Quizás me vaya mal”, “nunca he vendido y por ello no creo que compren”, “no me atrevo a arriesgar”, “puedo perderlo todo”.

Si quieres iniciar y tener éxito con tu propio negocio debes enfrentarte a tres enemigos terribles: la indecisión, la duda y el temor. Como dice Napoleón Hill (Autor del libro “Piense y hágase rico”), “! La indecisión es la semilla del temor! La indecisión se cristaliza en la duda y estos dos factores mezclados se convierten en miedo”. Debes estudiarlos, analizarlos y comprenderlos y tendrás que suprimirlos de tu vida, si de verdad quieres ser un emprendedor exitoso.
El miedo es el mayor obstáculo para emprender un negocio propio. El miedo es el enemigo numero uno del éxito. Con demasiada frecuencia la gente se deja influenciar por el miedo a la hora de tomar decisiones y actuar. Por el miedo no hacemos nada, no nos arriesgamos, e impide que nuestros sueños se hagan realidad.
El mayor temor que enfrentamos al iniciar un negocio propio es el de fracasar. De quedarse sin nada, de perder todos sus ahorros. De hecho iniciar un negocio propio implica riesgos, poco o mucho, pero riesgo al fín.
¿Qué es el miedo?
Todos sentimos miedo. Pero ¿qué es el miedo? Nada más que una emoción que nos ayuda a preservar nuestras vidas ya que nos advierte del peligro y otras amenazas.
Así que antes de tomar una decisión o de emprender algo nuevo, siempre surge el temor, pero tenemos que controlarlo y no dejar que nos controle e influya en nosotros.

¿Por qué tenemos miedo?
Tenemos miedo a lo desconocido. En realidad tenemos miedo porque no estamos seguros de nosotros mismos. No tenemos confianza.

Por lo general tenemos miedo porque desconocemos el mundo de los negocios, y creemos que nos será muy difícil. También tenemos miedo por la falta de preparación y de conocimiento sobre como hacer empresa y cómo gestionarlo.
¿Cómo vencer el miedo?
Recuerda que el miedo es solo un estado mental y como tal podemos controlarlo. Napoleón Hill nos enseña cómo enfrentarnos al miedo: “Usted puede dominar su mente, posee usted el poder de alimentarla con los impulsos del pensamiento que usted mismo elija, Usted es dueño de su propio destino terrenal, lo mismo que posee la capacidad de dominar sus propios pensamientos. Puede influir directamente y hasta dominar su propio ambiente, haciendo de su vida lo que usted quiera que sea, o puede dejar de ejercer ese privilegio que es suyo lanzándose así en ese amplio mar de la “circunstancia” donde su barco navegará siempre a la deriva.

Posee usted dominio absoluto sobre sus pensamientos. Este divino privilegio es el solo medio por el que puede usted gobernar su propio destino. Y para ese propósito se le ha adjudicado a usted una fuerza de voluntad. Si fracasa en gobernar su propia mente, ya puede estar seguro de que no poseerá dominio sobre nada más.

El dominio de la mente es el resultado de la disciplina y el hábito. Usted, o bien domina a su mente, o esta le dominará a usted. Aquí no caben medias tintas. El más práctico de todos los métodos para dominar la mente es el hábito de mantenerse ocupada con un definido propósito que, a su vez, ha de estar respaldado por un plan también definido. Sin este dominio no es posible el éxito.”
Pautas prácticas
En términos prácticos, para que venzas tus temores, te recomiendo las siguientes pautas:

Paso 1: Aprende a conocerte. Dedícale un tiempo a observarte y conocerte. Uno de los signos de la madurez es conocerse a sí mismo. Identifica tus fortalezas, para desarrollarlos, y tus debilidades para superarlos poco a poco.
Paso 2: Prepárate a conciencia. Prepárate con dedicación y esmero en todo lo necesario para emprender. A mayor preparación, mayores posibilidades de éxito.
El conocimiento te dará mayor tranquilidad y mayor seguridad en lo que vas a hacer. Te permitirá tomar mejores decisiones. Es fundamental.
Si la inversión que vas a realizar es muy elevada y tienes miedo de arriesgarlo, puedes optar por una estrategia de inicio menos arriesgada.
Prepara un plan de negocio, aunque sea sencillo. No lo hagas improvisadamente.
Paso 3: Enfrenta la realidad. Mírale al miedo a la cara. El miedo no es un enemigo imbatible, todopoderoso. Atrévete y enfréntate a tus temores, mirándole a los ojos diciendo: “Tengo miedo” y después hazte la pregunta, “¿a qué?”.
Con esta pregunta has comenzado a analizar la situación en que te encuentras. Estás en el camino de la razón que te ayudará a enfrentarte al miedo. Podrás determinar exactamente a qué le tienes miedo. Te darás cuenta de que no es tan fiero, que simplemente nos advierte de algo que puede ir mal para protegernos.
Paso 4: Actúa como si no tuvieras miedo. Es el secreto mejor guardado de los grandes hombres de negocios. Tenemos que actuar con confianza sin tener en cuenta las circunstancias. Al contrario, sé audaz y que no te importe lo que diga la gente. Esa es la actitud correcta. Muchos artistas son carismáticos, atrevidos y audaces sobre el escenario, sin embargo en la vida real son extremadamente tímidos, y esto sucede porque son capaces de sobreponerse a sus temores.
Paso 5: Atrévete y actúa de inmediato. Ya tienes el camino allanado. Si postergas tu decisión sólo generarás más inseguridades y miedos. ¡Empieza ya!

El miedo se vence con la acción. Actúa contra todo aquello que estorba la mente, todo aquello que dice que no se puede. Todo esto es psicológico y se debe de tener la madurez y la valentía para hacerlo. Nadie mas lo hará sino uno mismo porque se tiene capacidad mental para desarrollar todo lo que se propone.
Si buscas el éxito en la vida y los negocios debes hacer el esfuerzo por controlar tu temor y dar el primer paso hacia la realización de tu meta. Solo si tomas acción sucederá lo que deseas. Vislumbra desde ya el éxito y lucha por él.
Cuando se vencen los temores aumenta la confianza y se logra la madurez para enfrentar cualquier situación, y se puede hacer realidad todos lo que se ha propuesto porque ya nada impedirá hacerlo. ¡Sí puedes lograrlo!


“Si piensas que estás vencido, vencido estás. Si piensas que puedes, podrás… Todo está en el estado mental” .
Christian Barnard

COMO EMPEZAR CON POCOS RECURSOS

Hace más de 20 años conocí a Lourdes, un ama de casa con apenas estudios básicos, que vendía una y otra cosa para ayudar a su hogar o tener ella algún dinero para sus gastos personales y para sus hijas.

Ella siempre muy activa, muy dinámica, experimentó varios negocios muy pequeños. Era muy decidida, vendía comida, productos de belleza, alfombras de alpaca, entre otros. Desarrolló un gran talento en la cocina, sabía preparar muy buenos platos. Aprendió a vender y a tratar a los clientes.

Ella no podía avanzar más porque tenía algunos frenos por parte de su esposo, hasta que después de muchos años, llegó el momento que tanto esperaba: se desató de las ataduras que le imposibilitaba hacer realidad su sueño, y decidió hacer empresa. Compró una cámara filmadora a plazos y se dedicó a filmar en fiestas y eventos. En dichas fiestas y eventos, observaba con detenimiento y tomaba nota de los detalles que podía, y así aprendió mucho acerca del negocio de eventos. Sin embargo, una cosa es ver y otra ejecutar el servicio. Aún así, no conocía el tema de los proveedores y otros detalles de este tipo de negocio.

Así, con lo poco que aprendió en ese tiempo, se lanzó a ofrecer servicios generales de eventos sin tener nada más que su filmadora. Aunque no tenía mayores recursos, había planeado ofrecer sus servicios a través de la tercerización, es decir que ella iba a contratar a terceros los servicios de alimentación, menaje, toldos, tortas, tragos y bebidas; es decir todo. Muchos trabajan así en este negocio.

Alquiló un local pequeño, de 2 x 2 metros en un centro comercial también pequeño. Empezó con un pequeñísimo capital; pero, tenía un sueño: Hacer de este un gran negocio.

Hasta que le llegó su primer contrato, una fiesta de quinceaños. Cuando llegó el día de ejecutar el servicio, como era de esperar tuvo dificultades y cometió varios errores, a tal punto que el cliente no le pagó por el servicio, pues consideró que el servicio fue muy deficiente.

Ella consciente de sus errores, lo aceptó; pero, no se rindió. Al contrario, esto lo tomó como experiencia y le sirvió de lección, y a partir de allí se preparó mejor y empezó a dedicarse con más ahínco, sacrificio y dedicación.

Es así que poco a poco, fue conociendo más el negocio e iba ganado experiencia y clientes. Aprendió a hacer empresa haciendo empresa.

Ella se decía a sí misma: “nunca digas al cliente que no tienes o no puedes dar o hacer tal o cual servicio, aún cuando no tengas experiencia en él”. Se basaba en que en este negocio, todo se puede tercerizar, y por lo tanto no hay necesidad de conocer a profundidad todos los servicios o haber tenido experiencia. Un ejemplo es el servicio de mariachis, para una serenata, que se puede subcontratar.

Poco a poco su negocio fue creciendo, y ella de manera inteligente decidió invertir gran parte de sus ganancias en comprar mesas, sillas, menaje, utensilios, de manera de tener una cantidad mínima necesaria para no depender de otros, para atender la mayoría de servicios que son pequeños o medianos. Ahora, con otra visión se está preparando para contar con un mayor stock de utensilios, sillas, mesas y otros e incursionar en el negocio de tercerización, es decir alquilar estos elementos.

Gracias a su empuje y capacidad de ventas ha logrado ganar clientes institucionales muy importantes. Una ventaja competitiva de su negocio es la atención rápida, especialmente para atender pedidos de urgencia..

Ahora, ella mantiene a su familia, ha involucrado a sus hijas en el negocio, y se va para arriba.
La verdad es que me llenó de alegría ver sus logros y especialmente las potencialidades para escalar más y más. En la actualidad la estoy asesorando, capacitándola para que pueda darle solidez a su empresa y pueda asegurar un crecimiento sostenido y sin mayores riesgos.

La enseñanza

Lo que rescato de la experiencia de Lourdes es:
- Es fundamental la firme decisión de hacer empresa, la fuerza de voluntad, la perseverancia y la capacidad de sacrificio.
- Para emprender un negocio no se necesita tener estudios superiores, y no se necesita mucho dinero, como equivocadamente piensan muchos.
- Es fundamental aprender a vender.
- También saber tratar muy bien a sus clientes, sabe darle lo que necesita y en el momento preciso, manejar muy bien las relaciones públicas.

”En la vida hay algo peor que el fracaso: el no haber intentado nada.”
Franklin D. Roosevelt

BUSCA UNA OPORTUNIDAD DE NEGOCIO, NO UNA IDEA DE NEGOCIO

Con mucho agrado observo que existe un mayor interés de las personas por hacer empresa e iniciar su negocio propio. Veo que se están preparándose e investigando acerca de cómo hacer un negocio exitoso.

En ese interés, una de las preguntas más frecuentes que efectúan es la siguiente: ¿Qué negocio se puede iniciar en esta época? En otras palabras ¿Qué idea de negocio puedo iniciar?

En realidad, amigo emprendedor, debes tener muy presente que este tema es fundamental si quieres que tu negocio prospere y sea exitoso.

Una de las principales razones por las que fracasan los nuevos negocios es por que la idea de negocio no ha sido adecuadamente definida, es decir simplemente eran ideas y no una “oportunidad de negocio”.

Muchas veces acudimos al facilismo y decimos: “voy ha poner tal negocio porque veo que a muchos le va bien con ese negocio”, y por lo tanto a mi también me irá bien. Un ejemplo típico son los locutorios telefónicos. ERROR, tremendo error.

Existe una gran diferencia entre una idea de negocio y una oportunidad de negocio. Creo, sin temor a equivocarme, que, de una u otra manera, todos tenemos una o varias ideas de negocio en la mente. Sin embargo, son solamente ideas. Falta saber si realmente son “oportunidades de negocio”.

Y ¿cómo se puede saber si una idea es una oportunidad de negocio?

Veamos. Una oportunidad de negocio es aquella idea que cumple los siguientes requisitos:

- Es viable comercialmente. Es decir, que tenga una demanda razonable que permita obtener ganancias suficientes y que estas crezcan.

Todo negocio debe tener una cantidad de compradores que adquieran sus productos o servicios. El tema está en saber si dicha cantidad es importante, y si además es creciente. Para ello debes realizar un sencillo estudio de mercado y además preguntar a especialistas en el tema.

- Es viable económica y financieramente. Consiste en que el negocio debe permitir una ganancia razonable, que justifique todo el esfuerzo e inversión y satisfaga las expectativas del emprendedor.

Todo negocio se inicia con la finalidad de obtener un nivel de ganancias que satisfagan al emprendedor. Naturalmente al principio no se lograrán ganancias, pero se espera que en un tiempo prudencial se obtengan ganancias y estas vayan creciendo con el tiempo. Es importante saber si el negocio permitirá obtener un nivel de ganancias aceptable.

Para ello debes determinar los costos y ganancias aproximadas, o averiguar estos datos a través de especialistas y en trabajos o estudios realizados sobre el negocio.

- Es viable técnicamente. Que el producto o servicio sea factible de producir o elaborar. Que se pueda contar con los recursos humanos, físicos y materiales para la producción.

En una oportunidad, unos inversionistas decidieron iniciar un restaurante de comida japonesa, en el que la ventaja competitiva sobre los competidores era que el chef sería japonés. Iniciaron la implementación del negocio, dejando para el final la búsqueda del chef, y se encontraron con la sorpresa de que en el mercado no había un chef japonés. Por lo tanto, la idea no pudo concretarse por la falta de personal; es decir, no era una oportunidad de negocio, sino simplemente una idea.

En este caso, debes asegurarte si de verdad contarás con los recursos mencionados y no lanzarte sin antes tener la seguridad de contar con ellos.


“Si quieres tener éxito, no busques ideas de negocio, busca oportunidades de negocio”

¿TRABAJAR PARA OTROS O PARA UNO MISMO?


De una u otra manera, aspiramos a lograr grandes metas y tener éxito en la vida; y queremos tener libertad financiera para disponer de recursos que nos permitan satisfacer nuestras necesidades y deseos. Desde el punto de vista del trabajo, para conseguir dichos recursos tenemos dos opciones:
  • Trabajar para otros (ser dependientes), o
  • Trabajar para uno mismo (ser independientes).

Sea de una u otra manera, quizás muchos estemos trabajando; y, estemos en la situación que estemos, sea la edad que tengamos, el trabajo que tengamos, considero que deberíamos hacernos las siguientes preguntas:

1) ¿Hemos escogido libremente por alguna de estas dos opciones?
2) ¿Nunca nos hemos planteado el tema?
3) ¿Hemos elegido una pero estamos en la otra?

En el mundo en general, en la mayoría de los casos, las personas son dependientes, y la verdad es que nos inclinamos a serlo desde hace décadas o siglos atrás. Aunque cada vez en menor medida.

En líneas generales esto se debe a que la educación tradicional prepara a las personas para ser “dependientes” por lo que no estamos acostumbrados a pensar en la otra opción, y aunque en su momento se presente como una opción no lo tomamos en cuenta. Recordemos cuando nuestros padres nos decía: "Hijo, tienes que estudiar para que tengas una carrera y después puedas conseguir un buen trabajo"

Dejando de lado el juicio de valor sobre las opciones, cada una de ellas tiene sus ventajas y desventajas, sus reglas, sus desafíos, sus obstáculos, su formación, sus ganancias y sus pérdidas. Hay quien puede destacarse en una y no en la otra. Hay quien se siente realizado en una y no en la otra.

Aunque quizás nunca te haz hecho la pregunta, quizás ahora si lo pienses: ¿Cuál de ellas es la mejor opción?

Para saber cuál es la mejor alternativa tenemos que evaluarlas, y para ello acudiremos a uno de los métodos más sencillos: Comparación de ventajas y desventajas. Veamos:

Cuadro comparativo: Trabajar para otros vs Trabajar para uno mismo

¿Qué perspectivas existen para ambas opciones?

Es importante analizar las posibilidades que existen para ambas opciones en el futuro y cuáles son las tendencias. Veamos el siguiente cuadro:
Posibilidades y tendencias

Les comparto mis conclusiones: Si bien con cualquiera de ambas opciones una persona podría lograr grandes cosas en su vida, también es cierto que en la actualidad y en el futuro, la opción de trabajar para uno mismo se perfila con mayores posibilidades de lograr grandes cosas para un mayor número de personas, y sobre todo porque dichos logros dependerán más de uno mismo que de otros; en cambio, al ser dependientes las posibilidades de crecer y desarrollar son mucho menores, pues existen menos oportunidades y además se depende de otros. La situación es más crítica en países como el Perú en el que la mayoría de las empresas pagan sueldos y salarios reducidos y además no reconocen los derechos laborales que manda la ley.

Considero, por lo tanto, que las oportunidades son mayores para el que desee ser su propio jefe, mientras que para el dependiente son cada vez menores.

Por ello, es importante que consideres SERIAMENTE la posibilidad de ser tu propio jefe como opción de vida para generar tus ingresos; es decir, tener tu propio negocio o vender tus servicios técnicos o profesionales.