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¿TRABAJAR PARA OTROS O PARA UNO MISMO?


De una u otra manera, aspiramos a lograr grandes metas y tener éxito en la vida; y queremos tener libertad financiera para disponer de recursos que nos permitan satisfacer nuestras necesidades y deseos. Desde el punto de vista del trabajo, para conseguir dichos recursos tenemos dos opciones:
  • Trabajar para otros (ser dependientes), o
  • Trabajar para uno mismo (ser independientes).

Sea de una u otra manera, quizás muchos estemos trabajando; y, estemos en la situación que estemos, sea la edad que tengamos, el trabajo que tengamos, considero que deberíamos hacernos las siguientes preguntas:

1) ¿Hemos escogido libremente por alguna de estas dos opciones?
2) ¿Nunca nos hemos planteado el tema?
3) ¿Hemos elegido una pero estamos en la otra?

En el mundo en general, en la mayoría de los casos, las personas son dependientes, y la verdad es que nos inclinamos a serlo desde hace décadas o siglos atrás. Aunque cada vez en menor medida.

En líneas generales esto se debe a que la educación tradicional prepara a las personas para ser “dependientes” por lo que no estamos acostumbrados a pensar en la otra opción, y aunque en su momento se presente como una opción no lo tomamos en cuenta. Recordemos cuando nuestros padres nos decía: "Hijo, tienes que estudiar para que tengas una carrera y después puedas conseguir un buen trabajo"

Dejando de lado el juicio de valor sobre las opciones, cada una de ellas tiene sus ventajas y desventajas, sus reglas, sus desafíos, sus obstáculos, su formación, sus ganancias y sus pérdidas. Hay quien puede destacarse en una y no en la otra. Hay quien se siente realizado en una y no en la otra.

Aunque quizás nunca te haz hecho la pregunta, quizás ahora si lo pienses: ¿Cuál de ellas es la mejor opción?

Para saber cuál es la mejor alternativa tenemos que evaluarlas, y para ello acudiremos a uno de los métodos más sencillos: Comparación de ventajas y desventajas. Veamos:

Cuadro comparativo: Trabajar para otros vs Trabajar para uno mismo

¿Qué perspectivas existen para ambas opciones?

Es importante analizar las posibilidades que existen para ambas opciones en el futuro y cuáles son las tendencias. Veamos el siguiente cuadro:
Posibilidades y tendencias

Les comparto mis conclusiones: Si bien con cualquiera de ambas opciones una persona podría lograr grandes cosas en su vida, también es cierto que en la actualidad y en el futuro, la opción de trabajar para uno mismo se perfila con mayores posibilidades de lograr grandes cosas para un mayor número de personas, y sobre todo porque dichos logros dependerán más de uno mismo que de otros; en cambio, al ser dependientes las posibilidades de crecer y desarrollar son mucho menores, pues existen menos oportunidades y además se depende de otros. La situación es más crítica en países como el Perú en el que la mayoría de las empresas pagan sueldos y salarios reducidos y además no reconocen los derechos laborales que manda la ley.

Considero, por lo tanto, que las oportunidades son mayores para el que desee ser su propio jefe, mientras que para el dependiente son cada vez menores.

Por ello, es importante que consideres SERIAMENTE la posibilidad de ser tu propio jefe como opción de vida para generar tus ingresos; es decir, tener tu propio negocio o vender tus servicios técnicos o profesionales.

2 comentarios:

  1. Estoy empezando a realizar un cambio en mi estilo de vida, seré independiente, gracias por su articulo , muy interesante y motivador

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  2. Trabajar para uno mismo tiene grandes retos, sin duda es genial tener independencia, pero no todos están dispuesto a superar la barrera del miedo y la falsa ilusión de seguridad que ofrece un empleo remunerado. Dar el paso de depender de uno mismo es símbolo de madurez y responsabilidad. Sin mencionar los desafíos que se tienen en el camino.

    Claro está que para aquellos que disfruten de la Libertad, trabajar de manera independiente es lo mejor.

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