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ACUERDOS ESENCIALES A ESTABLECER CON EL SOCIO

Ahora que ya encontraste el socio que consideras el más adecuado a los fines y objetivos del negocio que vas a emprender, más allá de los aspectos y formas legales, tienes que llegar a ciertos acuerdos con él para la tranquilidad y buena marcha de la empresa, y para que exista confianza y tranquilidad en el trabajo, y así evitar futuros conflictos que son comunes en la empresas.

Los aspectos que debes considerar en los acuerdos son los siguientes:

a)      La importancia de las buenas relaciones entre los socios
  •       La buena marcha de la empresa dependerá en gran media que exista una comunicación muy fluida, un gran espíritu de colaboración entre los socios y entrega al trabajo.
  •       Un tema básico es la confianza mutua. Es importante considerar que pase lo que pase nunca deben dudar uno del otro, y que si existiese alguna preocupación o inquietud, no pierdan tiempo y conversen lo más pronto posible.
  •       Es bueno conversar sobre las experiencias de otras sociedades y de los problemas que tuvieron, para reflexionar y evitar los errores que cometieron muchos y que al final perjudicaron al negocio y a la sociedad.
  •    Es una buena idea que los socios se sienten juntos a discutir sobre los posibles problemas y piensen en soluciones antes de que ocurran. 
  •       Concordar en los aspectos morales y éticos. Es importantísimo conversar y concordar sobre estos temas, y que deben seguirlos y respetarlos siempre. En este aspecto es básico el ser honesto y franco con uno y con el socio: Hay que determinar claramente qué se está dispuesto a asumir como compromiso y cuáles son las expectativas de cada uno.

b)      Respetar los estatutos de la empresa
Uno de los aspectos clave de una sociedad, al formalizar la empresa ante la ley, son los estatutos de la empresa. El compromiso de los socios debe ser, respetar absolutamente el estatuto y hacerlo cumplir. Si existiese alguna discrepancia, se debe conversar y tener la disposición para llegar siempre a un acuerdo.

c)       El alcance del proyecto de negocio y del producto y/o servicio
Entre los socios debe haber un mismo norte, aunque seguramente habrá diferencias en las ideas sobre cómo  llegar al objetivo, las cuales se integraran en un plan común, desde el inicio es necesario que los socios lleguen a consensos sobre la necesidad que desean satisfacer, el bien o servicios que producirán, el mercado al cual estará dirigido, etc.

d)      Los roles, funciones y responsabilidades de cada socio
Considerando las competencias de cada socio, se debe determinar cuáles son los roles que adoptarán cada uno de los socios, las funciones generales y específicas de cada uno así como las responsabilidades de cada uno.

Esto es fundamental para evitar posibles conflictos entre los socios, o que alguno no esté trabajando como corresponde, lo que puede generar resentimiento e incomodidad. También permite un mejor funcionamiento de la empresa.

Es muy importante definir quién será el gerente de la empresa y que tenga la última palabra sobre lo que hay que hacer.

e)      Fijar las remuneraciones de los socios
Desde el inicio se debe acordar los montos y formas de remuneración de los socios, es decir la cantidad y el momento en que recibirán. Generalmente los primeros meses deciden no recibir ninguna remuneración.

f)       Toma de decisiones y solución de conflictos
Es fundamental acordar los mecanismos y la metodología de toma de decisiones y resolución de conflictos que se aplicarán.
Así se evitará conflictos o problemas como por ejemplo en la toma de pequeñas decisiones de negocio, evitando se convierta en un proceso doloroso y lento que puede atrasar el avance de la empresa.

g)      Información financiera y distribución de ganancias
Informar a todos los socios de las finanzas de la empresa, es un asunto muy importante y delicado, que debe realizarse al menos una vez al año; incluyendo siempre un balance y una cuenta de explotación detallada y explicada.

Es conveniente conversar sobre la distribución de ganancias para evitar después malos entendidos o expectativas erradas; decidir cuándo y cómo se pagará a cada socio. Podría pasar que uno de los socios prefiriera conservar las ganancias, mientras que él otro apostar por reinvertirlas para crecer.

h)      Salida de socios
Muchos matrimonios entre personas con muchos recursos inician con un acuerdo prenupcial. Lo mismo debe hacer usted en su sociedad de negocios. Debe establecer las reglas de la salida de un socio, teniendo en cuenta sus acciones o participaciones: si se queda con ellas o se le compran; así como de las opciones para comprar dichas acciones.

i)        Formalización de estos acuerdos
Es muy importante que los acuerdos que hayan tenido se plasmen en un escrito simple, donde se indica cada uno de los acuerdos señalados líneas arriba. Ello será la mejor garantía para una buena marcha de la empresa.

En general, ante la firma de un contrato, las personas son más reflexivas y eso ayuda a que la asunción de compromisos resulte más confiable.

COMO ELEGIR AL SOCIO PARA EMPRENDER: PERFIL DEL SOCIO IDEAL

En general sabemos que las relaciones interpersonales son complicadas y fuentes seguras de conflicto, y en el caso de los socios también es así, y quizás podrían llegar a situaciones críticas y muy conflictivas.

Bien porque al ver ingresos importantes en la empresa empieza a desconfiar del manejo financiero en la empresa; o porque reclamen que la idea es suya, o porque su visión sea distinta, con lo que la dirección de hacia dónde ir se empieza a enturbiar; o porque el estilo de gestión y las decisiones a tomar son diferentes, y mientras unos quieren reservar el beneficio para generar crecimiento empresarial, otros quieren repartir ese beneficio entre los socios; o porque alguno se aprovecha de la estructura existente y monta una empresa paralela, desviando clientes, marca, negocio, etc. mientras penaliza e invalida la gestión diaria. Y así podría seguir enumerando más dificultades, cada cual más complicada y difícil de sostener.

Tengamos presente que elegir un socio es como elegir una “pareja matrimonial”, por todo lo que significará en la vida del negocio que vas a emprender, por ello debemos procurar elegir al mejor socio, aquel que nos acompañará en las buenas y en las malas, aquel que será fiel a la causa, aquel que realmente sirva de soporte en el manejo de la empresa.

La decisión de un socio determinado puede marcar el éxito o fracaso de nuestra aventura empresarial. Tengamos claro el perfil o las características del socio ideal, valoremos las opciones y analicemos los riesgos; y después, emprendamos la aventura con coberturas, tomando precauciones.

Existen un conjunto de aspectos que debes tomar en cuenta para elegir a un buen compañero en la aventura empresarial, y que ahora comparto contigo.

¿Cuáles son las características del socio ideal?

1.    ¿Qué tipo de socio necesito?

Es importante tener claro que una cosa es tener socios y otra cosa es tener los socios adecuados, aquellos que realmente aportan un valor significativo para el negocio.

Definitivamente si buscamos un socio es porque queremos que aporte algo que necesitamos, por ello debo tener claro qué tipo de socio necesito y para qué lo necesito.

Generalmente lo que se busca es la complementariedad, debemos asociarnos a personas con capacidades que complementen las nuestras, de esta manera podemos, de manera recíproca, mejorar las debilidades y potenciar las fortalezas de la sociedad, consolidando un buen equipo de trabajo.

Existen varios tipos de socios:

a.            Socio capitalista o inversionista
b.         Socio que aporte know-how técnico
c.         Socio que aporte know-how en gestión
d.         Socio que aporte know-how en marketing y ventas
b.            Un tipo de socio mixto, una mezcla de los tipos de socios anteriores. Por ejemplo un socio capitalista y que trabajará en el negocio. A este hay que seleccionarlo con más atención porque va a formar parte del desarrollo y consolidación del proyecto.

2.    ¿Tiene la misma visión y el mismo interés?

Un aspecto básico es que el socio tenga un grado de interés congruente, una visión compartida del negocio, un interés sincero y real de empujar juntos el “coche” de la empresa hacia la visión empresarial. De esta manera pondrá de si, sus capacidades, su interés, su tiempo y se entregará a hacer realidad el sueño de una empresa exitosa.

Se deben compartir filosofías de empresa, objetivos de negocio, modelos de gestión, etc.

3.    ¿Qué valores y principios debe tener el socio?

Es fundamental que compartamos los mismos valores y principios, no existen dos personas similares, sin embargo, es vital que a la hora de establecer una sociedad lo hagamos con una persona que comparta nuestra visión sobre valores básicos como la honestidad, respeto, el compromiso, la lealtad, la responsabilidad, la credibilidad, la ética en los negocios, entre otros. De esta manera podemos garantizar relaciones duraderas y fructíferas para todos.

Base fundamental de una sociedad es la confianza mutua y es necesario que el socio inspire real y total confianza. De no ser así, es mejor no te arriesgues y debes descartarlo como socio.

4.    ¿En qué porcentaje entra como socio y qué implica que entre con ese porcentaje?

¿Implica que debo ceder poder de gestión, que debo ceder poder de decisión?
¿Qué implicaciones tiene para mí y para la sociedad que genera el negocio, esa cesión de poder de gestión, de poder decisión?
¿Y qué implicaciones tendrían para mí y para la sociedad, una irresponsabilidad con consecuencias penales de ese socio?
¿Cómo puedo limitar los riesgos? ¿Estoy dispuesto a asumirlos?

Es recomendable que tengas por lo menos el 51% de las acciones o participaciones de la empresa, es decir, de la propiedad. Considera que cuando se trata de poner el capital y el trabajo y esfuerzo siempre hay problemas pero cuando la empresa obtiene ganancias todos quieren participar. Esa es una de las principales fuentes de conflictos entre los socios. Por ello es muy importante redactar muy bien los estatutos sobre cómo resolver las diferencias que surjan. Es preferible que haya alguien que tome las decisiones, aunque se discutan y se pongan sobre la mesa, pero debe haber uno que decida con el 51%”.

De esta manera ya tienes una idea del perfil, del tipo de socio que esperas tener. Ahora debes buscar a la persona que cumpla con las características básicas que esperas. No es fácil, pero debes dedicarle tiempo, tienes que conversar y conversar con diferentes personas, y estoy seguro que lo encontrarás. 

¿Qué opinas?

¿ES NECESARIO TENER UN SOCIO PARA EMPRENDER?

En el camino a emprender un negocio propio con frecuencia surgen muchas interrogantes e inquietudes en la mente de los emprendedores, una de ellas es acerca de los socios, y de manera natural surgen las preguntas siguientes: ¿Es necesario tener un socio? ¿Para qué lo necesito? ¿Quién o quienes pueden ser? Intentaré responder la primera pregunta.

Lograr un negocio exitoso exige disponer de un capital suficiente, un buen conocimiento del negocio y del mercado, una adecuada preparación en la gestión del negocio; así como también mucho trabajo y esfuerzo al emprendedor; y muchas veces se hace muy complicada y estresante la vida del emprendedor si no cuenta con estos recursos y capacidades, lo que finalmente puede llevarle al fracaso de su emprendimiento.

Algunos emprendedores piensan que tener un socio de la empresa puede ayudar a llevar la carga de la otra persona, mientras que otros dicen que puede ser un obstáculo y un riesgo peligroso.

Conviene analizar fríamente, si es necesario tener socios, y en caso de necesitarlos, de qué tipo y en qué forma. A fin de determinar si es necesario un socio para usted, considere las siguientes ventajas y desventajas que puede utilizar para evaluar la situación.

VENTAJAS
DESVENTAJAS
Puede minimizar el riesgo de fracaso del negocio con sus diversos aportes:
  • Experiencia en el tipo de negocio, conocimientos sobre determinados aspectos del negocio, contactos comerciales, conocimiento del mercado, etc.
  • Aportar capital y recursos
  • Complementar las capacidades
  • Nuevas ideas o propuestas
  • Mayor capacidad para analizar y tomar decisiones.
  • Contar con alguien que esté tan motivado y comprometido como nosotros

Puede aliviar la carga del trabajo:
  • Al repartir funciones y tareas.
  • Al compartir responsabilidades

  • Decisiones compartidas
  • Posibles problemas en la toma de decisiones, normalmente dos personas nunca piensan igual o no tienen las mismas capacidades.
  • Compartir los beneficios del negocio.
  • Compartir el reconocimiento, en el caso de que el negocio alcance el éxito.
  • Posibles disputas o conflictos personales.
  • Posibles desacuerdos y malos entendidos.
  • Posibles luchas de autoridad y de poder.



Utilizando esta información ahora debes analizar tus limitaciones, carencias o debilidades, considerando que si emprendes con ellas posiblemente el riesgo de fracaso sea muy alto.

Ahora tienes elementos que te ayudarán a decidir si vas a necesitar un socio o no.


¿Qué opinas?

PENSAMIENTO EMPRENDEDOR N° 26 – INNOVACION Y PERSEVERANCIA


“Un hombre con una idea nueva es un loco hasta que la idea triunfa”.
Mark Twain

Me hace recordar el caso de Henry Ford quien tuvo el sueño de construir una fábrica de automóviles, algo que no existía en esa época. Tal era su obsesión que los vecinos lo
bautizaron como “El loco Henry”. A base de mucho esfuerzo, sacrificio y tenacidad logró construir su primer prototipo automovilístico en 1986, y la multitud lo rodeaba entre gritos y risas y le decían “El loco Henry”, y él les respondía tocándose la sien con el dedo: “loco como una cabra”. Después hizo realidad su sueño de construir una fábrica de automóviles y se convirtió en uno de los hombres más ricos del mundo.

¿QUE OPINAS?

¿EN QUE DEBO PREPARARME ANTES DE DEJAR MI TRABAJO PARA EMPRENDER?


Si después de analizar a  conciencia, finalmente decidiste que lo mejor para ti es dejar tu trabajo para ser tu propio jefe y crear tu empresa, ahora debes prepararte. En realidad debes tener presente que cuando dejes el trabajo y te dediques a tu empresa posiblemente tengas que trabajar 12 o más horas diarias durante bastante tiempo, de muchas noches sin dormir y de dedicar una parte de tu vida a algo que todavía no sabes si va a funcionar (lo más probable es que NO), pero en lo que crees con pasión.

Como te dije anteriormente hacer empresa de por si implica un riesgo. La idea es que reduzcas el riesgo a su mínima expresión, y para ello debes prepararte, a conciencia. Riesgo SI, SUICIDIO no!.

Si tomas en cuenta los siguientes consejos las probabilidades de éxito en tu emprendimiento serán altísimas.

·   Sé consciente de tus fortalezas y debilidades desde el principio. Analízalas con objetividad y seriedad; identifica tus debilidades y haz un plan para convertirlas en fortalezas o reducirlas a su mínima expresión. Sólo así estarás bien preparado para el momento de lanzar tu propio negocio.

·    Organiza un buen equipo de trabajo, es clave para el éxito de tu nuevo negocio. Procura identificar al personal clave que va a colaborar en el negocio, trata de asegurar su participación.

Analiza bien la necesidad de contar con socios. Si decides contar con ellos averigua bien y realiza una selección adecuada. También define el aporte de cada uno de ellos. De preferencia que sean personas que se apasionen con los objetivos del negocio, que complementen tus conocimiento y habilidades.

Cuando estés comenzando una nueva empresa recuerda que es interesante contar con profesionales que tengan experiencia laboral anterior que sea relevante para lo que estás haciendo.
Involucra a tu familia, conversa y compromételos a que te apoyen. Si es un apoyo directo en buena hora, sino que por lo menos estén contigo moralmente y te alienten, pero no que sean opositores.

·  Escoge una real oportunidad de negocio, un tipo de negocio con futuro. Es determinante que sepas escoger tu idea de negocio. Esto tiene que ver con el conocimiento y el dominio de un cierto sector de actividad. Por ello, de preferencia busca un negocio en el que tengas experiencia previa, te facilitará las cosas.  De no ser así, tendrás que prepararte, experimentar, probar. En realidad deberías convertirte en experto en tu negocio: en el conocimiento del negocio, en la preparación y elaboración de los productos o servicios que vas a ofrecer.

·   Desarrolla tu modelo de negocio. Ponlo a prueba, valídalo. Tienes que hacer un esfuerzo para comprender todos los aspectos sobre cómo vas a crear, entregar y capturar valor, lo que implica plantearte cómo vas a conseguir clientes, qué propuesta de valor vas a ofrecerles, cómo vas a ganar dinero, etc.

Ten presente que el modelo de negocio que diseñes es teórico, y que no sabes si va a funcionar así en la realidad. Por lo tanto, la única manera de saber si funcionará es en la práctica. Por ello debes experimentar y validar el modelo, durante un plazo breve, hasta obtener datos que te ayuden a confirmar lo que pensaste o a mejorar el modelo de negocio. Existen diferentes maneras de hacerlo.

Dependiendo de la envergadura del negocio, del producto o servicio; podrías elaborarlo o producirlo en pequeña escala y ofrecerlo a los clientes potenciales; o conversar con los clientes potenciales y poner a consideración de ellos para que te expresen sus opiniones y comentarios.

El tremendo beneficio de hacer este trabajo es que podrás saber si el modelo que diseñaste funcionará o no, o si requiere algún tipo de cambio o ajuste. Por lo tanto, la probabilidad de éxito será muy elevada.

·       Elabora tu plan de negocio. Dependiendo del nivel de inversión que piensas realizar debes elaborar un plan de negocio, sencillo o completo.  Esta herramienta es fundamental porque te servirá como guía para encaminar tu negocio al logro de los objetivos que esperas alcanzar.

·      Asegúrate de conseguir todos los recursos que se necesitan y están expresados con detalle en el plan de negocio. Debes considerar que necesitas un capital de trabajo para que el negocio opere sin mayores dificultades financieras, por lo menos durante tres meses, o hasta alcanzar el punto de equilibrio. Dejar tu trabajo sin un respaldo económico en el inicio del negocio es una locura.

También debes elaborar un plan financiero personal, para saber cuánto tiempo podrás sobrevivir sin recibir ingresos y para no poner en peligro tus gastos fijos.

·    Comienza a ganar clientes. Tu principal meta debe ser conseguir clientes y más clientes en las primeras semanas o meses de iniciar el negocio.
Conversa con las personas, hazle saber que vas a iniciar tu negocio, busca los clientes que podrían comprarte. Crea expectativas.  
La mayoría de los clientes potenciales entenderán si les preguntas honestamente: “Me estoy preparando para dejar mi trabajo y empezar un negocio. ¿Me puedes decir si comprarías este producto o servicio? De esa manera obtendrás una respuesta honesta y clara. Mucho más que de una encuesta de investigación. Los clientes son personas reales, que responden a situaciones reales.

·         Mentalízate, prepárate emocionalmente. Un gran problema para muchos que inician su negocio propio es el gran miedo que tienen de que las cosas no salgan bien. Y al menor rechazo de los clientes se derrumban y piensan cosas negativas.

Es normal tener miedo. Para no caer en el negativismo, la frustración y la decepción te aconsejo que tomes esta experiencia como una práctica, un entrenamiento y que vas a experimentar, que vas a aprender y que pase lo que pase aprenderás y eso te ayudará a hacer mejor las cosas  en el futuro.

Sé persistente y no renuncies a la primera dificultad. Vas a tener dificultades y quizás muy serias, pero piensa que eres un ganador, y que sabes que tendrás obstáculos y que no te vencerán.
                                                                              
Si es posible para ti, busca y alíate con un mentor para que te acompañe en el proceso de inicio y consolidación de tu proyecto.

·         Prepárate en gestión de negocios. Es fundamental que aprendas a gestionar tu negocio, para ello inscríbete en un curso de gestión de empresas, lee libros del tema, participa en eventos, seminarios, talleres, etc.



¿Qué opinas?

¿CUANDO DEBO DEJAR MI TRABAJO PARA EMPRENDER?


Muchas personas son dependientes y tiene un trabajo, pero quieren iniciar un negocio propio y se hacen una serie de preguntas:
¿Debo dejar mi trabajo para iniciar mi negocio propio?
¿Cuándo es más conveniente dejar mi trabajo para emprender?
¿Qué consideraciones debo tener para dejar mi trabajo y emprender?
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No es fácil responder estas preguntas, antes debes reflexionar en lo siguiente:

¿Cuál es la razón por la que quieres emprender?
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·         ¿Te gusta tu trabajo? Si no te gusta o detestas tu trabajo, no te sientes realizado y este no tiene nada que ver con tus aspiraciones, gustos o preferencias, quizás te encuentres en uno de los mejores momentos para emprender.

Sin embargo debes considerar que tener trabajo es un gran tesoro si tenemos en cuenta que son muchas las personas que no tienen empleo y que se encuentran con serias dificultades cuando intentan conseguir un empleo.

·         ¿Detestas la mediocridad de tu jefe? Pocas veces uno es afortunado y puede disponer de un jefe que aporta liderazgo, formación, empatía y conocimiento. Si detestas a tu jefe porque consideras que no es más competente que tú, entonces empieza a diseñar tu plan de salida. No vale la pena desgastarte ya que te exprimirá (posiblemente sin saberlo pero debido a su incompetencia).

·         ¿Realmente quieres emprender?. ¿Sientes que tu vida será mejor emprendiendo?, ¿Te sentirás mejor? ¿Te gusta emprender? ¿Sientes que es lo que debes hacer en tu vida?

¿Eres consciente de todo lo que implica hacer empresa? ¿Conoces los riesgos y desventajas?
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Debes tener presente que 7 de cada diez personas que inician su negocio propio fracasan al cabo de 4 años. Si decides emprender la probabilidad que te vaya mal es muy elevada, no porque necesariamente no seas bueno para el negocio o porque no te vas a entregar al negocio, sino por diferentes razones atribuibles al emprendedor y a factores externos.
Emprender es una actividad que implica un riesgo muy alto. Todo puede suceder, incluso puedes estar muy bien preparado, tener un plan de negocio excelente, recursos financieros suficientes etc., y aun así fracasar. Si te va mal en el negocio perderás tu empleo y tu capital, con las consecuencias que puede traer con tu economía, tu familia, tu moral, tu autoestima, etc.

Generalmente el inicio es muy difícil y duro, las ventas serán muy exiguas y debes asumir los costos fijos mes a mes. De prolongarse esta situación puede llevarte a la desesperación y angustia, y finalmente a la decisión de cerrar el negocio.

Dejarás de percibir la remuneración fija que tienes en tu trabajo dependiente.

¿Estas realmente preparado para comenzar un negocio que tenga gran probabilidad de éxito?
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·         ¿Tienes el capital suficiente para tu negocio? ¿Sabes si realmente es suficiente para el tipo y envergadura del negocio que quieres iniciar? ¿Has calculado todos los costos que vas a incurrir? ¿Sabes que debes tener un stock de dinero para tres meses por lo menos para hacer frente a las necesidades del negocio mientras está iniciando?
·         ¿Realmente tiene acogida tiene tu idea? ¿Estás seguro que tu idea de negocio tiene aceptación por parte de los clientes? ¿Te has basado en tu opinión o solamente has realizado una encuesta? Aunque tengas una idea innovadora que en un principio te parece genial para emprender, es muy probable que finalmente no sea aceptado por los clientes.
·         ¿Cuánto conoces del negocio? Es importante conocer el negocio. Cuanto más conozcas acerca del negocio las probabilidades de éxito son mayores.
·         ¿Tienes la capacidad de asegurar la entrega de productos o servicios de calidad a los clientes? Desde un inicio debes elaborar productos o servicios en las mejores condiciones de calidad para el tipo de clientes que hayas seleccionado.
·         ¿Estás dispuesto a entregarte al negocio? Como trabajador dependiente tenemos un horario fijo de trabajo. Como dueño de tu propio negocio no tendrás un horario fijo y al contrario es muy probable que tengas que trabajar largas jornadas diarias de trabajo, muchas veces trabajar domingos y feriados, por un largo tiempo
·         ¿Sabes administrar un negocio? Debes estar preparado para la gestión eficaz de tu negocio propio, en los diferentes aspectos de la empresa.

Ahora que has reflexionado con seriedad, te hago la siguiente pregunta:

¿Crees que es buena idea dejarlo todo para ir en búsqueda de tu sueño de tener tu negocio propio?
¿Realmente es necesario que dejes de trabajar para emprender?
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Basado en mi experiencia puedo ayudarte a responder y decirte que la respuesta es simplemente… DEPENDE
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-          De la capacidad de riesgo que tengas
-          Del tipo de negocio
-          De tu preparación para emprender
-          Del conocimiento del negocio, de la experiencia en el negocio
-          Del capital que tengas
-          Del sentimiento que tengas para iniciar

Entonces, PODRIAS dejar tu trabajo para emprender…
.
-          Si tienes una elevada capacidad de riesgo
-          Si el tipo de negocio es conocido  
-          Si estás preparado para emprender
-          Si conoces el negocio, si tienes experiencia en el negocio
-          Si puedes contar con un capital suficiente
-          Si sientes en tu corazón que es el momento

Y NO deberías dejar tu trabajo para emprender…

-          Si tienes una baja capacidad de riesgo
-          Si el tipo de negocio no es conocido  
-          Si no estás preparado para emprender
-          Si conoces el negocio, si tienes experiencia en el negocio
-          Si puedes contar con un capital suficiente

Si en tu caso, finalmente DECIDES EMPRENDER y dejar tu trabajo, antes de salir de él, considero que deberías hacerte la siguiente pregunta…

¿En qué debo prepararme antes de dejar mi trabajo para emprender?


En el siguiente artículo responderé a esta pregunta

EL VALOR DE LA AMABILIDAD


¿Qué es la amabilidad?

Amabilidad se define como “calidad de amable”, y una persona amable es aquella que “por su actitud afable, complaciente y afectuosa es digna de ser amada”.

La amabilidad es la manera más sencilla, delicada y tierna de hacer realidad un amor maduro y universal, libre de exclusivismos. Ese amor que dice “te necesito porque te amo” y no “te amo porque te necesito”. Es entonces cuando la amabilidad se convierte en una constante, porque el comportarse de manera complaciente y afectuosa con los demás, sentir su felicidad es lo mismo que sentir la propia dicha y alegría compartida.

La amabilidad se relaciona con valores tan esenciales como el respeto, la solidaridad, la tolerancia y la sociabilidad.

Ser amable es ser cariñoso, afectuoso, gentil, cortés, agradable, servicial, atento, respetuoso, afable, incluso gracioso y risueño, cualidades todas que son imprescindibles formar en los niños desde la más temprana edad.

La  Amabilidad: un principio básico en la atención al cliente

La amabilidad es una virtud que facilita de tal modo las relaciones interpersonales, que cuando ella está presente todo se hace fácil y grato.

La amabilidad es la primera piedra para construir relaciones sólidas y duraderas con nuestros clientes.

Vivimos en un mundo caracterizado por la pérdida de valores y el desinterés por el prójimo. La tecnología ha unido al mundo pero ha separado a los individuos; en el proceso, ha convertido las relaciones en frías y despersonalizadas.

Para diferenciar a nuestra empresa debemos retomar a los principios básicos de las relaciones humanas, acercarnos a nuestros clientes y fomentar las interrelaciones cálidas, agradables y positivas.

"La cortesía es como el aire de los neumáticos, no cuesta nada y hace más confortable el viaje”

“Una sonrisa significa mucho, enriquece a quién la recibe sin empobrecer a quién la ofrece. Dura un segundo, pero su recuerdo a veces nunca se borra"

“Tratemos a los demás como le gustaría que nos traten”.

“La educación y la cortesía abren todas las puertas”